martes, 8 de diciembre de 2015

Linimento

            

                                                       El crisol dora el trigal de tu pelo
                                        liberando al cordel del solsticio en enero
                                            pronto adviene inmaculadamente
                                              deslizándose suave por sobre tus hombros
                                                   hasta tus febriles senos.
                                                 En el memorial del convento.



Por qué abandonas
oh por qué me abandonas lucecita
huyes dentre dentelladas de paladar negro
acaso temes el inocuo adagio del populacho
y no te quedas
tanto tren de la resistencia
a pervivir la emoción del recorrido
y no te quedas
yo ninio imploro a nuestra señora del buen ayre
como aquella  vez a ti
tu amor y tu perdón
quédate ya!
es mi último aliento
persiste conmigo en nuestra lucha de hogueras
desafiando esta milonga de crueldades 
y de muchedumbres de hiel
contra la servil memoria de la perrera
ociosa de ladridos
rencillas de bacterias en la floja levedad del renglón
harta de gusanos carroñeros
ofensiva de los duendes pequeños
que se roen el calambre del magnesio
además el calcio tan escaso en el cuaderno verde de gregorio.


                           

lunes, 30 de noviembre de 2015

Despeñado


                         en  prospecto bacanal






Destruyo castillos de niebla sin sus puertas,

sueño,
sueños,
sueño de poesía y de amores y sus idus...
Danzan las sillas al compás de la música ,
ritmo urbano de la farándula alienada,
ya nada importa.
Revolotea la  esfera de estrellas
pintando tu universo de plata.
Febril se retuerce el sábado en su salsa de látex,
jolgorio de la jauría.
Dionisio tiene a la luna cautiva,
ditirámbica en su celda de diamantes,
prisionera en telones de una noche de tragos,
timba, mojito, póker y backgammon.
De suerte en la ruleta,
de mucha suerte,
recula el tambor al hedonismo de la reseca pólvora,
crispando la chispa en la última cena de la molécula.
En el menú carnívoro, y por intemperancias de la carne,
apetitoso pernil de ternera tierna.
Mientras,las burbujas del champagne,
divierten la mesa de mandíbula mercenaria,
el éxtasis que empodera los sentidos,
entre plumas y partículas de lentejuelas,
compele a meter las narices en la sentina de la historia,
después a demoler hoteles,
e incendiar los tabúes hasta el amanecer de la decadencia.


martes, 17 de noviembre de 2015

Sé...........



                                                        yo no quiero cuentos.....
                                                  no me contéis más cuentos.




                        SÉ TODOS LOS CUENTOS

                                                                                                          León Felipe



Yo no sé muchas cosas, es verdad.
Digo tan sólo lo que he visto.
Y he visto:
que la cuna del hombre la mecen con cuentos......
Que los gritos de angustia del hombre los ahogan con cuentos.....
Que el llanto del hombre lo taponan con cuentos....
Que los huesos del hombre los entierran con cuentos.
Y que el miedo del hombre......
 ha inventado todos los cuentos.
Yo sé muy pocas cosas, es verdad.
Pero me han dormido con todos los cuentos....
Y sé todos los cuentos.



lunes, 9 de noviembre de 2015

Oda a la lluvia


        Ojalá ya llueva caña de azúcar en el monte tucumano!!!
                                                                                                                                                                         





Oh lluvia llegaste un día en que dios estuvo alegre,

derrochando albricias de cuerpo celeste,
estrafalario y alegre.
La lluvia cae raposa sobre la copa de los árboles,
echa a correr la pestilencia de las hojas,
y la humedad pierde su prez,
desencajando los estambres como alambres por las ruinas del follaje.
Enjutas gotas de resplandor
arriban  en las hileras de la lluvia,
deshilachando en  las hilachas la llovizna desbocada,
llovizna que llueve desbocada sin dientes,
y tenue.
Oh lluvia la muerte es pequeña para la inmensidad del océano.
Vas reventando el cauce luego de cada desembocadura,
pueril en el paladar de los peces te desvaneces.
Varias a la vez misma 
semejan espinas
coronando la mollera
hincando el ojo del mundo.
En los laboratorios denuestan las pipetas el ánfora de la conciencia.
Tibias esquirlas de cristal cocido se incrustan en el lomo de la continencia.
Humedece la lluvia los sueños húmedos,
y el preludio antiguo de  la ensoñación adolescente.
Eres lluvia un  rompehielos,
abriste de cuajo  la fosa del milenio ,
encofrado en torrentes  descendentes  la  lluvia  de osamentas,
desparramo acuoso de  lagrimas ,
de llantos,
acueducto nauseabundo.
Ora centrífuga escurres por el tobogán frenético del lavamanos funerario,
ora centrípeta también la lluvia impermeabiliza la resaca de la historia,
y la historia regurgita  a los egregios eunucos de la nueva política vernácula.
La lluvia no se apiada de los cadáveres insepultos
desenterrando las cruces de los desaparecidos
y el clamor de las víctimas de victimarios impunes.
La lluvia tiene el cuerpo deshabitado de sol,
oculta por el hielo se desguaza  por los  horrores  de la membrecía.
Está la lluvia sedienta de justicia,
la lluvia en el mar es redundancia de salitres.
Fluye el flujo del deshielo
por el frío del espejo
que te desarruga el ceño
o te lo muestra tal cual es.
Exorbitante de ansiedad vacía te desgarra.
Cándida  inundación del estío,
frustrando en vano el cóncavo verano..
Cansada poca y harta mucha y empapada,
empozada a penas fieras,
sí conmueve la lluvia a los árboles del patio,
respiran livianos los gorriones muy comunes.
Es de cuidado cuando la tempestad castiga al ser humano envuelto en plásticos,
estragando la naturaleza a ésa mujer con su hijito en brazos,
resquebrajando la hojarasca de los amores el odio los adioses el ocaso y a los dioses falsos,
la lluvia herrumbra el hacha de la historieta,
horada el tímpano del zinc.
LLuvia blanca
lluvia negra
lluvia radioactiva
el luto que deja la lluvia,
medita en su homónimo el inofensivo rocío nocturno,
será la sequía el antónimo de la lluvia o es la lluvia de arena,
desde el interior profundo de la tierra
la lluvia subterránea cuece ladrillos con sus manos.
Esta perspectiva causal de ese río se articula con tus hombros maduros,
meciendo la cuna del niño,
del viejo
aun la rupestre coyuntura de la sepultura.
Copiosamente destroza el mamarracho del papel,
en la luna no llueve casi nunca.
Ráfaga de tormenta a la gres  la desnuda,
un huracán la deforma y la revuelve,
muta en lodazal simple y grotesco
lisa y llana,
el torbellino tempestuoso del ojo de la tormenta
contrasta,
entre alardes de secuaces,
colapsa, 
no transa con la afrenta de los transas.
La lluvia antojadiza  te despereza los bucles  de un porrazo,
mesurada  lluvia enjugas el sudor de la frente
para saciar a cuentagotas el perímetro global,
por seis meses más,
lame el parco piso donde pisamos,
el paraíso perdido quizá,
quién sabe.
La lluvia es menester,
oh lluvia  tu que riegas la semilla para segar el grano de la espiga,
escindir el trigo de la cizaña sañuda,
 y hacer el pan,
 nuestro pan de cada día.



viernes, 30 de octubre de 2015

Tintorera

                                      

                        Poeta sublingual 
                        yacente por allí
       en la diatriba de la medianoche más densa
                 no hay retórica _ hay verbo








Subvierten la brizna virginal
ese arroyo de papilas
que con el doquier florece en las latitudes
de la viva metáfora de tu vientre.
Desnudada tú
ya tu pubis de mineral comestible
ornada el himen la azúcar de tu sexo
védica de sal
es el crujir
es el quejido
es el pezón
el armazón mutilado de tu cuerpo
aglutina la cicatriz de sus puntos tiernos
sediento ungüentario de la boca clausurada/en su mordaza
se derrite  el sudario de yerma placenta
y súbita en el trajín
hirven tus piernas como torneadas por el acero
ellas que desfloran en leche húmeda
el calicanto del templo.
Huipil sacramental luce tu cintura feraz
tejida en la ventana del convento
abrevia la castidad de  la  greda
fuente discreta de inocencias
la inocua sustancia 
promiscua de promesas.
Aquel nudo de trenzas
aun sin los estribos habrá de desmadrar
a borbotones
la escuadra 
la aquiescencia
la urbanidad de los hijos de la piedra.





martes, 13 de octubre de 2015

Autorretrato

                             

                                   León Felipe



                ¡Qué lástima!

¡Qué lástima
que yo no pueda cantar a la usanza
de este tiempo lo mismo que los poetas de hoy cantan!


¡Qué lástima
que yo no pueda entonar con una voz engolada
esas brillantes romanzas
a las glorias de la patria!
¡Qué lástima
que yo no tenga una patria!
sé que la historia es la misma , la misma siempre,que pasa
desde una tierra a otra tierra, desde una raza a otra raza,
como pasan 
esas tormentas de estío desde ésta a aquella comarca.
¡Qué lástima
que yo no tenga comarca,
patria chica, tierra provinciana!
Debí nacer en la entraña
de la estepa castellana
y fui a nacer en un pueblo del que no recuerdo nada;
pasé los días azules de mal infancia en Salamanca,
y mi juventud , una juventud sombría, en la montaña.
Después...ya no he vuelto a echar el ancla,
y ninguna de estas tierras me levanta
ni me exalta
para poder cantar siempre en la misma tonada
al mismo río que pasa
rodando las mismas aguas,
al mismo cielo, al mismo campo y en la misma casa.
¡Qué lástima
que yo no tenga una casa!,
una casa solariega y blasonada,
una casa en que guardara,
a más de otras cosas raras,
un sillón viejo de cuero, una mesa apolillada
y el retrato de un mi abuelo
que ganara una batalla.
¡Qué lástima
que yo no tenga un abuelo que ganara
una batalla,
retratado con una mano cruzada
en el pecho,y la otra mano en el puño de la espada!
y,¡qué lástima
que yo no tenga siquiera una espada!
Porque....¿qué voy a cantar si no tengo ni una patria,
ni una tierra provinciana,
ni una casa
solariega y blasonada,
ni el retrato de un mi abuelo que ganara
una batalla,
ni un sillón viejo de cuero, ni una mesa, ni una espada?
!Qué voy a cantar si soy un paria
que apenas tiene una capa!
Sin embargo....
en esta tierra de España
y en un pueblo de la Alcarria
hay una casa
en la que estoy de posada
y donde tengo , prestadas,
una mesa de pino y una silla de paja.
Un libro tengo también.
Y todo mi ajuar se halla
en una sala muy amplia
y muy blanca
que está  en la parte más baja
la más fresca de la casa.
Tiene una luz muy clara
esta sala
tan amplia
y tan blanca...
una luz muy clara
que entra por una ventana
que da a una calle muy ancha.
Y a la luz de esta ventana
vengo todas las mañanas.
Aquí me siento sobre mi silla de paja
y venzo las horas largas
leyendo en mi libro y viendo cómo pasa
la gente al través de la ventana.
Cosas de poca importancia
parecen un libro y el cristal de una ventana
en un pueblo de la alcarria,
y, sin embargo, le basta
para sentir todo el ritmo de la vida a mi alma.
Que todo el ritmo del mundo por estos cristales pasa cuando pasan
ese pastor que va detrás de las cabras
con una enorme cayada,
esa mujer agobiada
con una carga de leña en la espalda,
esos mendigos que vienen arrastrando sus miserias,
de pastrana,
y esa niña que va a la escuela de tan mala gana.
¡Oh, esa niña! Hace un alto en mi ventana
siempre y se queda a los cristales pegada
como si fuera una estampa.
¡Qué gracia
tiene su cara
en el cristal aplastada
con la barbilla sumida y la naricilla chata!
Yo me río mucho mirándola
y la digo que es una niña muy guapa...
Ella, entonces, me llama ¡tonto!, y se marcha.
¡Pobre niña! ya no pasa
por esta calle tan ancha
caminando hacia la escuela de muy mala gana,
ni se para en mi ventana,
ni se queda a los cristales pegada
como si fuera una estampa.
Que un día se puso mala,
muy mala,
y otro día doblaron por ella a muerto las campanas.
Y en una tarde muy clara,
por esta calle tan ancha,
al través de la ventana,
vi cómo se la llevaban
en una caja
muy blanca...
En una caja
muy blanca
que tenía un cristalito en la tapa.
Por aquel cristal se la veía la cara
lo mismo que cuando estaba
pegadita al cristal de mi ventana.....
Al cristal de esta ventana
que ahora me recuerda siempre al cristalito de aquella caja
tan blanca.
Todo el ritmo de la vida pasa
por este cristal de mi ventana...
¡Y la muerte también pasa!
¡Qué lástima
que no pudiendo cantar otras hazañas,
porque no tengo una patria,
ni una tierra provinciana,
ni una casa
solariega y blasonada,
ni el retrato de un mi abuelo que ganara
una batalla,
ni un sillón viejo de cuero, ni una mesa, ni una espada,
y soy un paria
que apenas tiene una capa...
venga, forzado, a cantar cosas de poca importancia!


viernes, 9 de octubre de 2015

Estampita milagrosa

                     
        
Esta noche beberé la ebriedad del viejo odre...




                  Monótono aljibe de agua
bebes los hectolitros de la compasión salobre  
                 el añil de las copas del adobe
              te adoré y te amé en la vendimia
                te besé con la boca rota
               besé la mies de tu piel de uva
            gracia frugal de onírica abstracción
             junto al cauce el río rojizo
          cerquita del pajonal de hilo pajizo
                      adónde más!!!
                        doy fe
             plañían dichosas las margaritas
           y yo zurcía mi pesar de añejo roble
           magnolia fina tus pechos de mujer
     coraza de guitarra que entona coplas de almendra
       como de fresca cisterna y seda del naranjal

               

jueves, 8 de octubre de 2015

La sangre del poeta

    
                




Son éstas las veredas de la histeria,
y el nervio supura las pesadumbres sobrehumanas,
transitadas por  multitudes,
en multiplicidad de urbes,
multicolores vereditas de la incontinencia.
Miro ausente el muñón de tu rastro,
inmenso en el fragor de mis huellas.
Las veredas tienen pocas sonrisas,
con presagios insolubles,
caminan con los talones gastados,
pertenecen al común de los mortales,
cuando la sustancia inmutable haya aglutinado a la razón subjetiva,
rectas en el penúltimo peldaño de la línea,
tronchada a las zancadas,
cautivas de pisadas y de prisas,
concéntricas de narices egotistas,
las veredas pueden ser anchas,
amplias y generosas,
como la dádiva divina,
o estrechas esas de enfrentar cara a cara al victimario con su víctima,
jocosas se fuman las tristezas,
se asoman en gesto desolado para quién tenga la osadía de recorrerlas,
paisaje de rascacielos rascando el coto del señor,
atemperadas en la medianoche,
preconizan el corazón configurado de añicos,
y una caterva de argumentos,
el beso de esa estudiantina en la banquina,
ella en punta de pies humedece sus labios jadeantes,
esta sombra que soy agiganta su luz difusa,
compite con otras por el carril a la candente luna roja,
obituarias veredas conservan en la genética a las generaciones idas,
ahuecan la atemporalidad en la vertiente efímera del hombre,
necias mueren de impaciencia junto a los árboles que mueren de pie,
escucho el sonido de las charreteras en la naturaleza,
caos en la desérticas veredas de la gloria,
ceden el lugar de sus dignidades de boca en la calle de las bruces,
creo haber caminado una vereda y alguna que otra veredita,
un mendigo arropa el sueño en la gran  vereda de la ciudad de buenos aires,
autónoma marquesina de los desharrapados,
con miedo con pánico del escenario,
está la veredita rondando el camposanto,
guarida de sus huesos,
ya me hube perdido por laberintos de pasión,
codiciando el untuoso dispendio  de las ciénagas,
las veredas exhiben el vitral de gravosas miserias,
es la soledad de uno diluyéndose con la de todos,
parece menos soledad,
arrimando el amparo para curar el desamparo,
confundirte con otras no podría,
pues tú eres solita entre las muchedumbres,
existen veredas inmateriales,
es la incorporeidad un oasis donde retoza una idealizada divinidad,desvalida de sacramentos,
opciones del libre arbitrio yo pienso,
infinitas y tropicales,
anodinas veredas de esto que llamamos vida,
patrocinan el rencor de los postes de luz,
inquina siempre patente ,
truene cante o llueve,
asolándose al mediodía,
la calle rivaliza con la vereda por el territorio vitalicio,
antecedente que no omite nefastos pareceres.


viernes, 2 de octubre de 2015

Libro de quejas....


             Tu sonrisa que llega me entibia al tacto,
          cuando ella se va hay un invierno de a ratos..




Veinte años imprecisos sin luna en el espejo,
en el inventario hecho de páginas amarillas,
de diseño invertebrado,
inventaste un más allá agrisado,
clandestino y prefabricado en lontananzas de tela de avión,
con el más acá del triciclo lunar,
al plenilunio de octubre,
quizá plenipotenciario,
sino adónde vas a ir a bendecir el escapulario de bronce pálido,
a qué roperito o almario de rodaje,
esconderás el alma de la almita de tu tieso retrato.


martes, 29 de septiembre de 2015

Mi síntesis....





Después de  vaivenes y reyertas,
del encono que habilita el panegírico de la ofrenda,
anteyer de que el naciera,
en soliloquio qué queda?.
Es el amor,
sobrevive solemne.
Amor el cual no admite traiciones de medianoche,
ni falacias embusteras.
Las tradiciones hacen replegarse al buen amor,
pero posee la enjundia de la reserva.
No se pianta con la garúa.
Es un bien perdurable al tacto,
incólume es su calma en el rigor de la tormenta.
Alguien dijo ,
es agnóstico el amor,
el agnosticismo del amor.
Dios es amor,
por eso no busca el perdón,
aun el paredón le rehuye a la resignación.
Permanece atrincherado en su trinchera,
ampuloso subterfugio de mendigos,
biendigos de amor.
Imbatible el amor avienta inclemencias,
estas y las venideras.
Al amor le interesan poco y nada los menosprecios,
repudia los precios de reventa,
y la vidriera de la tristeza,
él se enardece y vocifera verdades primigenias,
marquesinas que derriban medianeras,
verdades a cuestas,
absoluta verdad.
Perseverante el amor puede ser un náufrago,
aspira a ser el mejor salvavidas.
Quizás el amor haya perdido el faro de la ingenuidad,
y elija sumergirse en océanos de penumbras,
en aquellas noches de luna llena.
¡Qué maravilla!.
A solícitamente oler el candor de  la primavera.
Estoico y alevoso no es presea de guerra,
el amor verosímil suele jactarse de cualquiera.
Tampoco se compra con finas o gruesas monedas,
y siquiera está en renta en la zona roja de ámsterdam.
Hay quién reniegue del amor aunque duela,
es innegable el amor,
además de inescrutable,
el bicho humano es propenso a morirse de amor sin fronteras,
es inocultable el amor,
ese eclipse no podría cubrirlo en algún cono de dudas o nubes negras.
En mi delirio dejaré de amarte con tierno amor,
a pesar de que  al amor lo arrinconen los escombros de mundanas convenciones,
él resurge insurgente,
el amor renace como el ave fénix,
así desde las cenizas cenicientas,
ese amor, mi amor, late por ti ,
lo llevo en los tegumentos de la aurora ,
y al crepúsculo con insomnio me acompaña,
sortilegio en la piel de mis quimeras,
en mis utopías irresueltas,
antes de vos no hay antes.
Mi entusiasmo,que no es poco,
mira hacia el porvenir y te dibuja,
yo te redibujo entre pétalos de rosas,
amada mía,
tan simplemente porque te amo.....


sábado, 26 de septiembre de 2015

La viruela

       

        Quieres desangrar y de nuevo sangrar la herida
           pero cuando decidas volver
yo estaré esperando por ti en un mar de lágrimas.....
         para ponerte a salvo del naufragio




Aquel anticuado instrumento de aire,
acaso desvencijado en este momento,
por la escualidez de los años,
fuese en otra época,
celebrado instrumento de madera,
o marioneta de cuerdas desafinadas.
Adonde él,
un desparramo de desaciertos,
atrapaba sus corcheas de infantil pentagrama,
y en esta hora de acá,
y en la liturgia de acullá,
una casita duerme en caricias de enredadera.
Desde los soles infinitos,
desde las estrellas,
ya vencidas en nuestro firmamento,
temiendo la improlijidad del universo,
se oyen las canciones cósmicas y monocordes,
discurren el camposanto del cielo eterno.
Reconozco de antemano la longevidad,
arrumbada en los huesos,
y asomo indefinidamente en búsqueda,
al cieno terrenal,
encaminado en acertijos tal vez,
de arcilla y de cobalto de reseca arena,
sílice en el vacío huerto de espejismos,
rehecho de silencios.
                

jueves, 24 de septiembre de 2015

Inocencias



y las flores amarillas  tapizan el llano de la arcilla



              mundo no arrojéis sobre de mí tu dolor,

                     ten piedad.....



        soy inocente, y moriré siendo inocente..




            Luces perpendiculares amuran
          en la rendija oculta del resquicio.
             Alófanas y quebradizas
           estallan sus rayos de alambre,
            en cornisas descalzas,
              y es el amanecer,
            y fue la escarcha del almizcle,
    y el vértice que anudará en ciclos de plomo,
        a solas con la noche,
      por el péndulo de inocencias, 
        pálidas y pesarosas.







                   


                         

viernes, 18 de septiembre de 2015

Hacha de piedra, o los consejeros



          Podéis romper cuánto corazón ocurrente,
           que al mío ya lo desangraste sin remedio...



Que sí, es lo correcto,
que no,
que esto,
o aquello,
que más de lo mismo,
o menos de lo otro,
que vaya en directo a la quididad de la cuestión,
que venga,
que si blanco o negro al rabillo del ojo derecho.
Qué rece???
qué crea????
qué tema???
qué acumule???.
En que si es socialista o individualista en su defecto,
imprecisiones no más que eso.
Ni fu ni fa.
Que deje,
que busque,
que calle,
que otorgue,
que hable,
que encare,
que olvide,
que oculte la cabeza,
que ruegue en solicitud ansiosa,
el beso de esa boca tierna y frutal.
Que me rasgue las vestiduras,
que corte las hilachas
y que reniegue de la materia.
Que invente o reinvente opciones de alquimista,
podría?
no lo creo ,
pero......
Que la ninfa más bella me trae magullado de los pies a la cabeza,
es  muy cierto.
Que desde el principio ella,
que soy un soñador,
o es que soy excéntrico,
que estoy demasiado cuerdo.
Que la ame menos,
es un absurdo,
poder no puedo.
Que mi yo proletario sufre de alucinaciones burguesas,
que mi alteridad deviene menoscabada aun mi cuna plebeya.
Qué quieren qué les diga?,
en defensa propia, estimo de que quiero matrimonio burgués con ella, y que sea ella la mamá de nuestros hijos,
quisiera.
Quién sabe nadie ,
el gutural grito profundo de mi alma inmaterial,
mi dolor más hondo y agudo.
En que yo hago lo que quiera ella,
también deseo dejar constancia por este medio,
que mis raíces humildes no me averguenzan,
y que estaré harto de tanto sermoneo,
imberbes,
váyanse al carajo,
o bien lejos,
ustedes y sus consejos....



viernes, 4 de septiembre de 2015

Fascista

                               
                      y google otro gigante fascista




Europa,
quien ha dicho que se te ve desmantelando tu historia,
y desbocada de residual sosa cáustica.
Cruento río de lava hacia el holocausto de la mañana.
Cultura de matriz desmemoriada.
Desnaturalizada qué será de ti?
vas esclerosada matando a tus hijos.
Anglicana y católica aun luterana y calvinista.
Sin la cortina de hierro,
aquella inquisición sotanuda,
oxida la arena de tu playa mediterránea.
Sucedánea de progeria absoluta,
cuando trinitaria en la alucinación de tu cólera,
te hundes,
desde la superchería medieval hasta la monarquía actual,
en hogueras de ardiente perversidad.
Atrasas como el cangrejo que comiéndose está las patas de tu mitomanía sacrosanta.
Oh! Europa,
vuestra pedagogía santurrona se extravía en el humo de esa ideología de tabula rasa.
Dracma del águila,
de aquende y allende el océano.
Allí donde el poniente del sol de plata.
Ascética Europa en la hipocondría de tu virilidad conventual,
has incubado el andamiaje de la peste negra,
y en venas y vasos llevas el aserrín cavernario,
aún rugiente ,
el ius puniendi del miriñaque colonial.
Atávica Europa de maridaje imperialista e injusticia desalineada,
quién dijo que te ve desmantelada y ahistórica?.


martes, 1 de septiembre de 2015

Quisiera



                                                                                     Ay! ninia moza




Yo no quiero vestir ni desvestir palabras
tampoco quiero yo buscar la figura poética
que de eso ya se encarguen los poetas
quisiera yo solamente
humedecer todo tu cuerpo
así mojarlo y enjabonarte amorosamente
para luego enjugar tu rostro en agua clara
si pudiera yo quisiera lavar tu pelo
embeberlo desde la coronilla más monárquica
hasta la planta más proletaria
y quisiera después
besarte los pies....

sábado, 29 de agosto de 2015

Es verdad



                          Federico García Lorca






¡Ay qué trabajo me cuesta quererte como te quiero!
Por tu amor me duele el aire,
el corazón
y el sombrero.
¿Quién me compraría a mí
este cintillo que tengo
y esta tristeza de hilo blanco,
para hacer pañuelos?
¡Ay ,qué trabajo me cuesta quererte como te quiero!

martes, 18 de agosto de 2015

Defección


               o memorial del estereotipo mafioso




Mientras tanto en las calles patibularias,
las policías del sacro estado burgués
reprimen el delito,
globalizado y estigmatizan,
de la pobreza y juventud,
agraviando las barriadas,
urbanas y marginales de la periferia,
intoxicadas por el paco y la pasta base.
Está la noche estrellada,
después de la inmensidad del espacio puede verse la vía láctea enervada.
Arderá en los infiernos el muñeco hecho de trapo,
hilado en la festividad del santo,
en el martirologio de san Juan bautista.
Un colectivo de niños muy animados se han acercado,
van y vienen,
juegan y se divierten,
ahora intentan arrancar la maloja seca de la caña,
como la cabeza del mártir.
En la proximidad tenebrosa esa patrulla de lobos uniformados merodea en acechanzas con la verosimilitud del caso.
Mi barrio mi ciudad mi país envenenado y militarizado,
son éstas algunas de las manifestaciones del estado narcotraficante y reaccionario,
donde las mafias de la droga y el juego asolan en zozobras por todas las partes del tejido,
impúdicamente..

miércoles, 5 de agosto de 2015

Behaviorista

                 

                    Hay que remarla, sobrellevarla a la vida digo, es lo que estoy pensando.....




Érase una vez una mascota.Tal o cual importa.Chango opa, era ése su verdadero nombre de pila.
Éste confrontaba muy a menudo con una idea, un concepto específico y particularmente propio.
Tenía él por uso y costumbre extasiar la luz solar y el vislumbre de la estrella en la luna aullando hasta la insanía en el zaguán de sus cogitaciones.
Perro de convicciones, mantenía con firmeza su postura a incumplir el rito de la especie, behaviorista a obsecuencia.
Mas sus orejas puntiagudas y la carencia del logos, le recordaban la inexorabilidad de aquel comportamiento, típico en los suyos.
Chango opa relamía obstinada y pertinaz el subconsciente canino,
observaba pasmado como el genotipo de la jauría ladraba por encima de su existencia cuadrúpeda y amaestrada.Trastabillaba de la rabia.
Un laboratorio con las condiciones humanas y controladas fue convertido el patio casero.Sin embargo , todas las precauciones han sido insuficientes, y chango opa no logró socavar la huella profunda, estaba enlazada a la cucha.
En tácita condena prevaleció el instinto, echando rezagado el reflejo condicionado por pávlov.
Cuidado con esto! ojalá nunca les pase, y sólo el perro vuelva al vómito de su propiedad.
Para qué? para comérselo carajo, para qué más...