y las flores amarillas tapizan el llano de la arcilla
mundo no arrojéis sobre de mí tu dolor,
ten piedad.....
soy inocente, y moriré siendo inocente..
Luces perpendiculares amuran
en la rendija oculta del resquicio.
Alófanas y quebradizas
estallan sus rayos de alambre,
en cornisas descalzas,
y es el amanecer,
y fue la escarcha del almizcle,
y el vértice que anudará en ciclos de plomo,
a solas con la noche,
por el péndulo de inocencias,
pálidas y pesarosas.
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