Quieres desangrar y de nuevo sangrar la herida
pero cuando decidas volver
yo estaré esperando por ti en un mar de lágrimas.....
para ponerte a salvo del naufragio
Aquel anticuado instrumento de aire,
acaso desvencijado en este momento,
por la escualidez de los años,
fuese en otra época,
celebrado instrumento de madera,
o marioneta de cuerdas desafinadas.
Adonde él,
un desparramo de desaciertos,
atrapaba sus corcheas de infantil pentagrama,
y en esta hora de acá,
y en la liturgia de acullá,
una casita duerme en caricias de enredadera.
Desde los soles infinitos,
desde las estrellas,
ya vencidas en nuestro firmamento,
temiendo la improlijidad del universo,
se oyen las canciones cósmicas y monocordes,
discurren el camposanto del cielo eterno.
Reconozco de antemano la longevidad,
arrumbada en los huesos,
y asomo indefinidamente en búsqueda,
al cieno terrenal,
encaminado en acertijos tal vez,
de arcilla y de cobalto de reseca arena,
sílice en el vacío huerto de espejismos,
rehecho de silencios.
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