martes, 29 de julio de 2014

Despojos

Este ruiseñor despojante
de resaca barba y profusa,
sigue errático su camino de exilado
cuando la conciencia del pastor
le arrulla desde la madrugada,
es homicidio señor rabino,
aunque rasgue usted atentamente sus sacrosantas vestiduras,
hay un imperativo y categórico
no matarás.
Es homicidio señor rabino,
lo escuchará en la misa de las doce tribus
o en la iglesia del cristo
cuando repiquen las campanas,
es un suspiro herido
aún hecho de tejido humano,
un grito dicho.
También se oirá en el sabático
descalzo y hambriento de la ley mosaica,
y con las letras del vino amargo
derramado en la súplica sincera de la torá,
donde escrita la palabra está.
Esa masacre de mujeres y niños,
de madres con sus críos,
señor rabino es homicidio..

martes, 22 de julio de 2014

Terra santa

El proyectil anacrónico del mal
al través de la esfera en esquirla del horror
cae aprisa,
dispara y esquilmando el calcio,
a su paso de continuo exterminando la cal y el canto,
averiando de ocasos al hueso calcinado
y succionando de raíz
va desgarrando,
y a la carne magra martirizando.
La del hombre campesino,
la de aquella mujer que ama,
hasta la yema cocida del niño en la tierna infancia.
Desde lejos puede oírse
el estallido sórdido del tímpano templado,
es porque hay una madre llorando
e ínsita está de descostrar la costra
de su hijito sin branquias y sin brazos.
Ella colectiva una imprecación
de insípido y agridulce
al errante del tabernáculo,
es un asesino seriado,
a él escoria,
que rancio detona de tonos la pólvora,
cuán martillo que atraviesa y avieso
la amputada mano del inocente.
Y tú te quemas de entrecasa
como yo en el espanto de la bronca,
y nosotros y los sordos y los mudos y los sin ojos
y los sin habla
ante la furia de las cámaras,
es ése el ojo biónico que sí habla,
con la ira del histrión
mostrando irá tal espectáculo mostrenco,
de la hecatombe hasta la ciudad santificada,
y en el rosario sagrado de aquel templo del moriente,
y desde su prefabricado estamento,
él desteje un mandamiento agrio,
un machihembrado sobre el odio
y de odios
que son odios de antesalas
y de pasados.

sábado, 19 de julio de 2014

Lumpen

Desperdigadas están las gallinas,
allá en el patio de piedra.
Dónde la atroz aspereza desmadra de la piedra
la eclosión echa híbrida al cemento,
cuando gime la piedra
por ventanas y por puertas,
así desparrama oferente su oferta.
Desde la épica invertebrada
llegan ellas, con las de cuna plebeya,
no tienen la mácula
menos aún tienen la fécula.
La gallina pelandusca o mengana
filtrea mientras
el delirio la desvanezca,
y un gallo muy pintojo
le arranca las plumas,
él despluma la fiesta,
se las come,
ése es el alimento de su ego.
La sádica de la piedra,
de pronto anastasia asomándose viene,
polimorfa y perversa,
variante masoquista que tira  la piedra,
de la incestuosa de la piedra.
Perezosamente
trae en su cuerpo la gula a cuestas,
y a trajín atropellado,
arrollando a la fatídica dicotomía gramatical,
en sustracción ávida de la báscula proverbial,
llega
con los granos de maíz de la milpa del evaristo.
La mujer no regurgita recetas
pues no va midiendo sus respuestas,
y objetiva
y sin ribetes,
y aniquila sucíntamente
a los ayes del gallinero.

martes, 15 de julio de 2014

Eros

Amanecer de la boca dentre las entrañas de tus piernas,
y mis labios besando tus labios,
bebiendo de tu sexo,
erosionando la pulsación y el deseo,
pariendo al amor.