miércoles, 27 de mayo de 2015

Fragmento de luz neutra



  Con la hosquedad brutal de un asno, el pasado golpea dos veces...


El poeta sublingual, quien no tiene nombre propio, yo le llamaré demósgenes,

en honor a la verdad sólo para ridiculizarlo,

cultiva el arte de la mediocridad,

construye medianías en nubes de teflón.


Existe además una gran diferencia entre lo que tú

 y yo hacemos a 

la luz de la lámpara......


Vuestra maestría en psicología lo trae abigarrado por cuya zabeca tan alborotada,

muy al boleo racional y, desértica la mayoría de las veces,

reses

de fuste fascista eso sí,

racista de balde,

y misógino a la postre,

debo reconocer  en usted  a un pequeño freud ilustrado......


                  calzoncillos

        medias

                    no quiero olvidarme el  mediterráneo, el perfume digo

desodorante, a la ducha morriñosa le sigue

la camisa

                        refrescante para después de la afeitadora


atuendo burgués

jabón

jabón para que no falte el aseo

toallón 

pantalón

calcomanías ???

zapatos corbata saco

caos?????

pura espuma, ésta es para antes de la afeitada

al ras obvio del libro........

Bienvenidos al frío medieval  de la  Catamarca catequística

verdor perenne de silvestre aroma

espejo de agua celeste en fuga por el horizonte


Catamarca hispánica y católica

laica ya no quedan vírgenes prosaicas

solamente vestales brutales

fundada por Fernando de mendoza y mate de luna en 1683

en vertical y homogéneo acto disfuncional

en el año de nuestro señor feudal

o señora feudal que pone el cuerpo al gobierno,

ella elocuente sombra de saadi.

Carnalidad  endogámica de los poderosos,

o nepotismo,

el sexo de las nueces,

o incesto político.

Cómo en  la alegoría aritmética de las matemágicas,

casitas bajas de veredas impecables,

tierra de nueces y del cáncer de la minera.

Cielo abierto en el campo tajeado.

Dama de hierro de oro y la plata blanca,

dislates de una jefa cascanueces.

Llegué temprano a la ermita de María soledad,

los vecinos mantenemos limpio el lugar,

argumenta una mujer veinte y tantos años después.

María soledad quién fue el verdugo de tu amor...

Paulina quién fue el verdugo de tu amor....

Quién fue el verdugo de tu amor?

Muletilla sin palabras

digamos

sus asesinos retozan sus callecitas empedradas,

adoquines de los hijos del poder homicida,

la iglesia la capilla la catedral,

monacal piedra vieja de perínclita monstruosidad,

los verdugos,

sátrapas de impura simetría,

tula está matriculado con tinta de sangre,

y luque zaparrastroso,

espeso de manos sucias.

En las próximas horas me reuniré con los padres

de María soledad,

quienes muy amablemente aceptaron recibirme en su casa.

La plaza tiene sus mendigos.

Leo el ancasti,

con tinte reaccionario y sabihondo me recuerda a la gaceta.


                                               POST DATA

                                  restaurar tu humanidad, eso debes....


Llegará el día,

la única justicia es la justicia del pueblo,

porque escolástica le vino de dios,

gran maestro dómino de la palabra,

y al pueblo naturalmente le pertenece,

el pueblo victorioso.

Esta valija es una antiguedad,

adolece de diéresis,

elegía,

lo trajo a mi abuelo en huida presurosa,

cuando primo de rivera le pisaba la falange de los talones,

al viejo comunista,

corría en el año de 1933,

según cronos en tentativa de rebanarle el pescuezo,

circa,

al venido del infierno,

San Fernando del valle de catamarca,

se impone el viento de la desolación,

triste.......














viernes, 15 de mayo de 2015

Hagamos un trato


                                                                  Mario Benedetti



Compañera,
usted sabe que puede contar conmigo,
no hasta dos  o hasta diez
sino contar conmigo.
Si alguna vez advierte que la miro a los ojos,
y una veta de amor reconoce en los míos,
no alerte sus fusiles
ni piense que deliro,
a pesar de la veta,
o tal vez porque existe,
usted puede contar conmigo.
Si otras veces me encuentra huraño
sin motivo,
no piense que es flojera
igual puede contar conmigo.
Pero hagamos un trato
yo quisiera contar con usted,
es tan lindo
saber que usted existe,
uno se siente vivo,
y cuando digo esto
quiero decir contar aunque sea hasta dos,
aunque sea hasta cinco.
No ya para que acuda
presurosa en mi auxilio,
sino para saber a ciencia cierta
que usted sabe que puede contar conmigo.

miércoles, 13 de mayo de 2015

Taxatum.....del latín...




Qué voy a hacer ordenar los paisajes?

las vicisitudes de la atmósfera a capricho

decirle a la montaña estréllate o hazte jirones de manpostería 

torcer el cauce  del  destino si existe

y al río no llores tu salinidad  de sílice y vinaza

ordenar los amores que luego son fotografías 

que luego son pedazos de madera 

y bocanadas de sangre

después del amor qué.......

subsiste  la poesía...

taxativamente.....

martes, 5 de mayo de 2015

Oda a la esperanza

                                                       


                                                     ¡ Qué viva la revolución proletaria!
                                                                     




Deviene rendida la tarde de melancolía,
en su acerbo el  crepúsculo, riela pituco el cielo de yerba buena,
desaloja la oquedad a la montaña.
Unas nubes jalonan las tenazas que apretujan
el imponente cerro tucumano.
Cubre de verde la vegetación majestuosa  la revolución que no fue.
Escalonado aquel sendero  conduce a lo más alto.
Senderito abreviado a machetazos.
Harto difícil, el camino llano estará escarpado,
relumbra ahí un cristo bendicente y redentor,
en la cumbre, él bálsamo,
alivio esperando al hambriento.
Desde lejos se oye un murmullo, un ruido,
es el sonido del remanso del río muerto de estaño.
Fenecido.
Viene el agua bajando,
serpentea las piedras de la codicia sinuosa
que lo evapora,
la extracción árida lo malogra.
Ventisca de aire puro surca el páramo.
Cruce de rutas como crucifijos olvidados.
Y el gorjeo armonioso de algún pajarillo agorero,
gorriones desbandados en bandadas,
están los sauces llorando,
helechos y lapachos.
Lentamente y lamentándose la luz al día lo abandona,
se va volando por las ramas de esos árboles.
La noche encamina sus inquietudes,
es ahora cuando domina el señorío de las tinieblas,
carcome la incertidumbre.
Absorbe.
Allá en la falda del cerro convive con quietud,
conpungido un campo santo.
Adentro tiene callecitas limpias, rectas y pimpollos en arcoiris de mil colores.
Acacias y claveles descoloran podridas sobre las tumbas, a los difuntos les llevan los fieles.
Pudiera ser que ellas murieran después de haber vivido.
Se marchitan  las enredaderas.
Deudos si otra cosa no deben.
Muy rutilantes y rojas campean las rosas.
También un día cualquiera se secan al sol.
Quiebra la modorra el canto del gallo,
juglar entre tantos animales.
En las serranías un rancho,
de rostro amable y ajado una mujer ,
grande de apostura,
ofreciendo alverjillas  sin zapatos a los caminantes.
Lucen fatigadas de solemnidades.
Pareciera como si antes hubieran tenido atadas un lazo,
a ella le niegan el pan y la sílaba.
Pestilencias del fuero externo.
En el escenario de la vida doméstica, el hogar común.
Un caschi lanudo torea concienzudamente.
Para el quehacer hogareño la escoba de asfata
y el horno que el barro ha moldeado,
encatrado en el parral del ábaco.
Al perro fiel lo dejaron tirado en la vereda,
en cuchitril de caucho para minimizar la intemperie desalmada.
En la porqueriza pululante unos cuantos chanchos sorben las porquerías del amo.
Patio limpio de tierra desvencijada,
en el trasfondo hallase un excusado de aves.
No me compra un ramito para el muertito,
yo repaso superando esa construcción precaria y, negativa del lenguaje,
típica al comienzo de una frase,
folklore del norte en el inicio de la oración,
no
unidad lingüística
no adversativo,
cosa de la gramática dominante,
por la sintaxis
señal inequívoca de la opresión de este pueblo,
inexorable, no
condicionado e histórico, si.
Sí,
es mi apología de ti,
siempre,
por ello te pienso esperanza
atosigo el hueso de la indiferencia rastrera
con mi esperpento o lo que sobreviva de mí
por sobre la tierra o en el núcleo de la selva
allí donde tú te halles estaré
seré tu sombra si quieres.
No, es cerrar las puertas de tiernas compasiones.
Si, es tiempo de posibilidades,
que sólo desean un comienzo.
Quisiera como quien escudriña la luna,
explorar el mar de la tranquilidad,
entrelazar nuestras manos hermanas
por aquella la luna de queso níveo.
Expandir la esperanza,
porque afuera latiendo está el pluriverso de música,
y palabras dinámicas.