El gusano repta por el sino infausto de la descendencia,
¡cuándo el maná metálico quema la ropa de la tráquea del sudario!
es para que el azufre nuble la vista.
Desde la exégesis del fariseo
profanado está ya el sepulcro,
olor a ciprés en el aire que respiran los deudos.
¡Cuándo la pupila va dilatándose!es porque se enciende la feraz ordalía,
y en talión incesante los hombres,
han intercambiado los ojos por los dientes,
diada a ultranza del convento.
Asimismo con la faca sionista del carnicero
arreciará entonces la degollina de inocentes sin puberterios,
jacobinos y rabinos.
Herodes....quién te ha resucitado en este tercer milenio!,
¡cuándo el maná metálico quema la ropa de la tráquea del sudario!
es para que el azufre nuble la vista.
Desde la exégesis del fariseo
profanado está ya el sepulcro,
olor a ciprés en el aire que respiran los deudos.
¡Cuándo la pupila va dilatándose!es porque se enciende la feraz ordalía,
y en talión incesante los hombres,
han intercambiado los ojos por los dientes,
diada a ultranza del convento.
Asimismo con la faca sionista del carnicero
arreciará entonces la degollina de inocentes sin puberterios,
jacobinos y rabinos.
Herodes....quién te ha resucitado en este tercer milenio!,
seguirá siendo el águila ...quién se come el cerebro cadavérico!.
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