Son dos soles
los que sofocan la blanca y prístina
con la perpetuidad que solamente le cabe
a la recreación indefinida
así navegaba el futuro en la semilla
sin minuteros aún pacientísima
alimenticia ajada y de pureza propicia
hallaban en sus tetas de leche hervida
y fuiste el naciente calostro
a los pies de la hermosa
ay! hembra que en vos hay nativa
fue él imperioso hipotético en la calcinante vagina de una Venus
cómo en la jónica profusión de una carne inasequible
por si el acaso
destelando la dentina
rehaciendo en zigoto a la freudiana rozadura narcisista
a la castrativa que cortando está la endivia
con sus aromas y por sus rogativas desteñidas
los que sofocan la blanca y prístina
con la perpetuidad que solamente le cabe
a la recreación indefinida
así navegaba el futuro en la semilla
sin minuteros aún pacientísima
alimenticia ajada y de pureza propicia
hallaban en sus tetas de leche hervida
y fuiste el naciente calostro
a los pies de la hermosa
ay! hembra que en vos hay nativa
fue él imperioso hipotético en la calcinante vagina de una Venus
cómo en la jónica profusión de una carne inasequible
por si el acaso
destelando la dentina
rehaciendo en zigoto a la freudiana rozadura narcisista
a la castrativa que cortando está la endivia
con sus aromas y por sus rogativas desteñidas
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